AL FINAL DE LA ESCALERA

Se acerca el día 31 de Octubre, "Víspera de todos los Santos", también conocido como Halloween. Tiene su origen en la festividad céltica de Samhain, y los antiguos celtas suponían que su llegada estrechaba la línea que une este mundo con el Otro Mundo, permitiendo a los espíritus pasar a través de ella. Se celebra en muchos países, y ha tomado un carácter popular cargada de tradiciones y con diferentes tipos de celebraciones, donde hay un gran despliegue comercial y de publicidad, debido entre otros, al cine.
El séptimo arte se ha hecho un gran hueco en esta celebración, con las películas del género de terror, lanzadas a cartel en estas fechas para ser vinculadas a ella, donde representan la temática del miedo, y entretenimiento acompañando el espíritu de esta fecha.
En el imaginario de estos filmes suelen haber niños traumatizados, adultos asustados y desconcertados, insectos, espíritus que acechan, casas viejas y embrujadas que cobran vida aferrándose a las cosas, unas buenas y otras no, y otras de las que no se vuelve a hablar jamás.
Se desarrollan en antiguas mansiones con historias en conflicto entretejidas, creando mucho drama y peligro, con oscuros secretos, y creando un misterio intenso. Otro personaje tradicional que se mueve entre las sombras, por pasillos entre ruidos y quejidos, son los fantasmas.
Esos a los que algún personaje ve o siente su presencia, los que se hacen de notar por algún motivo...
Y, ¿qué es un fantasma?, es un evento terrible condenado a repetirse una y otra vez, un instante de dolor quizás, un sentimiento suspendido en el tiempo..
Los fantasmas nos recuerdan quienes somos, el pasado del que huimos.
Son los asuntos inconclusos y que nos sorprenden en cualquier momento, de los que ni tan siquiera somos conscientes de ellos hasta que algo surge, y nos hace intentar saber qué es lo que está ocurriendo, como en las películas, los fantasmas intentan avisar de algo hasta que se resuelve lo que está pendiente.
Es el inconsciente tal vez intentando hacerse ver...al igual que un fantasma...
Y siempre hay un lugar de conexión entre un lado y otro, algo que lo conecta todo, lo inconsciente y consciente, donde el personaje toma las riendas y una decisión sobre la que actuar, y atreverse.
Quizás sea como la vida misma, donde algunos intentamos vislumbrar más allá de lo aparente, de las sombras y de la oscuridad.






                                                                                              Dime...y ahora, crees en los fantasmas?



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